San Valentín y otras mentiras
Imagínense que para amar solo haya un día...
Señores, que quede claro que no soy una hater del amor y el etc. Todo lo contrario. Me gustaría que se celebrara el amor diario.
So...
Hablemos de San Valentín.
Personas que no se hablan, se felicitan, amores se confiesan, parejas desconectadas se regalan disparates envueltos y se desenvuelve lo que para muchos es "bonito" y para mí, penoso.
La soledad se hace sentir en aquellos con menos fuerza, pide exigente satisfacer su ego, regalarse a sí misma, dejar de ser, solo por vivirse el morboso espectáculo de una fecha sin sentido.
¿Quién dice que hay un día para entregarnos, para atrevernos, para besar, para salir, para decir...? ¿Por qué callar?
“Porque ese día debe ser perfecto”
“Porque tienes que tener tus planes” “porque sería mal visto que fulano no regale y que fulana no reciba nada.”
Porque en un día en el que todos son actores y actrices, se ve mal que alguien salga a la calle sin leer el guión, como que fue para un casting que salió...
Que el pobre muchacho no pueda salir a beberse una cerveza tranquilo, porque todo es rosa con rojo y lazos blancos, canciones cursis, parejas empalagosas y ansiedad. Mujeres que se le tiran arriba y le piden clara pero indirectamente que le suban el autoestima. Andan como moscas en la mierda, haciendo chapeo de atención. Fiestecita chula esa.
¿Por qué callar nuestras caricias, nuestros deseos y nuestras pasiones? ¿Valdrá la pena guardarse todo hasta un día? Si no tienes cojones, no los tendrás de un día para otro. Seguirás anudándote la garganta para al final entregar una carta firmada por "anónimo" o PEOR: lanzando indirectas en las redes sociales. ¡Manit@! ¡Respétese!
No entiendo porque dejar el amor para más tarde, o a la atracción cogida de los granos. ¡HERMANA! Si usted quiere hacerle un detalle a su muchachón o muchachona, ponerse una lencería sexy, bailarle, llenarle la habitación de cosita rara y féfere' romántico'... ¡HÁGALO! Arme la vaina cuando menos se lo espere y le aseguro que se lo van a dar bien bueno. Okay, si para usted este día significa algo, pues bien por ti, gózatelo.
Si usted quiere rapar, rape (y protéjase); si quiere regalar, ¡regale!. Si quieren hacer una cartita o una cartulina llena de experiencias y etc, o una serenata o cual sea el asunto, sepa que es usted quien debe de poner sus días para irse en sentimiento, no aquel maldito pajarito que anda cagándose en lo pamper, quilla'o tirando flecha, porque a nadie le da la gana de cambiarlo.
No le llego a las grandes sumas de dinero "invertidas" (realmente pérdidas) en armar el mejor regalo "para tu novio" y dárselo a las personas que te siguen en las redes sociales, con un caption escondido y nunca escrito que decía "mi regalo es mejor que el suyo".
¿Por qué celebrar un día vacío, hecho para llenar los bolsillos de los grandes empresarios, y vaciar los nuestros?
Bueno... *Paréntesis* Felicito a las parejas que celebran su amor no sólo para esta fecha y que se lo toman como algo normal.
¿Por qué se dedican muchas a estar de calienta-guevo días antes de esta fecha, rebajándose por recibir aunque sea una fundita con un chocolate y tres mentas? ¡MI GENTE! Hay algo que se llama amor personal, y hay otra cosa a la que le llaman "Estar dando asco", que no se refieran a usted por la última.
No estoy diciendo que los dulcitos sean malos. ¡Uf! Muchos que me regalaron de chiquita y que me siguen regalando hasta ahora. Tampoco salir a cenar, muy rico que es comer juntos todos los días.... Pero es que coño, si usted y su pareja no acostumbran hacer eso ¿porque forzar solo por la fecha? Y PEOR... Hacer force y terminar siendo conformista.
Quizás es que el mundo está muy lleno de egos hipócritas, y de cobardes
disfrazados de súper héroes.
Anécdota divertida:
Recuerdo que un día como hoy, el año pasado un joven de unos veinte y tantos llegó al colmado de mi papá a las 12pm cuando ya estaban recogiendo para cerrar. El joven que por cierto, era buen mozo, estaba "trajeado" con un saco y hasta la corbata, entró caminando, casi trotando, ansioso y se paró en el mostrador pidiendo una cajetilla de cigarros, de repente escucho su voz susurrando una pregunta: ¿ustedes venden condones? A lo que le responden pasándole una cajita de preservativos sin marca reconocible, y yo lo veo y le digo en voz alta: ahí hay durex, si quieres. Él joven me agradeció con una cálida sonrisa y una mirada atenta a mis tetas. Luego me ayudó a pasar y me marché.