Llevo varios días ya, quizás semanas, yo la verdad no sé bien que tanto tiempo tengo reflexionando sobre mi vida y lo afortunada que he sido; no sabría distinguir si sea por el trabajo, las responsabilidades, mi vida social, de pareja, las horas que se van mientras uso el celular (al cual cada vez le dedico menos tiempo, e incluso le he prestado tanta menor atención, que casi lo pierdo varias veces en los últimos meses) etcétera, etcétera, no me ha dejado ni darme cuenta del paso del tiempo... Y no busco echarle culpa a nada, porque nosotros somos los responsables de elegir nuestras prioridades, pero ¡wow! Si que he dado un cambio en como me veo a mí misma, en como veo a los demás y aprecio las pequeñas cosas muchísimo más que antes. Cada vez me aprovecho más todo y lo comparto menos, me unto mis momentos felices y me los restriego por todo el cuerpo, ¡uy! Que rico. En fin, muchos de mis hábitos han cambiado, y aunque extraño muchas cosas del pasado, de mi vida, más específicamente de mi vida de pareja con David, nuestras aventuras y tiempo libre, el ir a la playa casi todas las semanas, los paseos en motocicleta; el llevarnos a Sandy a casi todos lados, el podernos ir de vacaciones a Las Terrenas cuando se nos pegaba la gana (y teníamos dinero, por supuesto), ¡ay! Y el poder hacer el amor en los montes, en la playa, en los ríos, en el carro... Yo solo me río, porque me estaba desviando un poco del tema, pero ya me entendieron, hay cosas que extraño, pero igual pienso que todo tuvo su momento y lo tendrá nuevamente.
Todo lo que hemos vivido y lo que está pasando en nuestras vidas actualmente (y estoy hablando en general, incluyéndote) es solo parte del proceso y debemos agradecer hasta lo que no entendemos y especialmente los golpes más duros, porque la verdad, esos son los que nos hacen crecer, madurar y moldearnos como mejores personas, para estar listos para recibir las bendiciones que están en camino.
Es increíble y un tanto triste, por decirlo así, como muchas veces no nos damos cuenta de lo afortunados que somos por tener la vida que tenemos, de nuestras virtudes, de nuestras bendiciones, lo más mínimo realmente, eso a lo que no le prestamos atención; las pequeñas cosas, a veces intangibles a las que no le tomamos fotos y las subimos a las redes sociales, esas cosas que no contamos, de las cuales no solemos hablar con nuestras amistades, las que no se dicen con emoción cuando nos preguntan como estamos... esas cosas, situaciones, momentos, emociones, miradas, incluso canciones, que así como en las películas están sonando en el fondo, mientras vivimos, todo eso que hace de nuestra historia una mucho más interesante, son las que han tenido protagonismo en mi vida últimamente, y aunque a veces me dejo ahogar por todo eso que se vuelve inexplicable, doy tantas gracias a Dios, de que las noto más y puedo sacarle mejor partido a mi favor, ya que estoy siendo mucho más feliz con lo poco, considerando de que cada día tengo muchísimo más bendiciones de todo tipo, incluyendo físicas y materiales y ya nada de eso se siente como una necesidad.
A veces nos dejamos abrumar tanto por el mundo, que no nos damos cuenta de lo afortunados que somos por el simple hecho de estar en un lugar en específico en un momento clave.
Y sí, ahora mismo me gustaría estar relajada nadando en una playa de aguas cristalinas con una brisa fresca y el sol bronceandome todo, pero la verdad me siento muy bien por el simple hecho de que estoy sana, tranquila y limpiando mi apartamento, dándole atención a mi hija-perra y lavando nuestra ropa, porque ¡hey! Tengo un hogar precioso que me encanta, una bebé loquita que me hace feliz y me brinda su compañía incondicional y ropa que representa mi personalidad y que me protege y me hace sentir cómoda y me mantiene mi autoestima en el cielo, adonde debe estar.
Y me acabo de acordar de que me mandaron cientos de productos de belleza y cuidado personal que debo organizar y solo un día libre, así que gracias a ustedes por leer, por nadar en este mar y gracias a todas las compañías que me hacen regalitos, ustedes son demasiado cool.
No comments:
Post a Comment